Smithy Ide tiene 43 años, pesa 126 kilos, trabaja en la cadena de montaje de una fábrica de muñecos, y bebe y fuma demasiado. Su adorada hermana Bethany hace años que desapareció sin dejar rastro y sus padres acaban de morir en un accidente de tránsito.
Entonces Smithy Ide decide sacar su vieja bicicleta del garaje y cruzar los Estados Unidos de este a oeste en busca de lo que más quería. A lo largo de su viaje, se cruzará con todo tipo de personajes y se verá envuelto en multitud de historias, a veces divertidas, otras tristes, y siempre emocionantes.
A medida que pierda peso, Smithy recuperará la fe en sí mismo y aprenderá a saborear la vida, el amor y la aventura.
Una luminosa novela basada en la historia entrañable de un hombre que no quiere dejar escapar la oportunidad de convertirse en la persona que siempre quiso ser.
Cuando leí la contraportada, pensé que estaría repleta de momentos divertidos y entrañables, pero me resultó absolutamente triste. Un personaje anodino, sin inquietudes, sin familia y movido por un impulso que durante todo el trayecto se plantea borroso e impreciso. Una historia posible y tal vez por ello realmente deprimente.