"La grafología -de los términos griegos "grapho", 'escribir', y "logos", 'estudio, tratado'- es una ciencia que tiene como objetivo el conocimiento de la personalidad por medio de mediciones rigurosas y del análisis de los rasgos de la escritura.
El grafoanálisis brinda una visión completa de la personalidad. Constituye una investigación profunda y veraz, y es también una técnica de exploración psicológica con rápidos y amplios resultados.
El acto de escribir es la transmisión de vibraciones de células nerviosas generada en el cerebro y que, con la participación de los sistemas nervioso, circulatorio y motriz, sale por la mano, por la boca o por el pie.
Al escribir proyectamos inconscientemente nuestro ser. Por lo tanto, quien escribe confecciona su autorretrato. De ahí la expresión: "Titubea la mente, titubea la mano".
La grafología es una ciencia, dado que posee leyes de interpretación que deben cumplirse. No sólo considera al escribiente en sus actitudes social, emotiva, intelectiva y volitiva, sino que también realiza una grafodiagnosis, indicando qué aspectos debe el escribiente modificar, incentivar o corregir a fin de estar mejor."